Especies · España
El estany de Banyoles vuela 19 pollos de cigüeña blanca en 2026, casi el doble que los 10 de 2025
Por Redacción Reporte Plus··Planeta

Nueve parejas de cigüeña blanca sacaron adelante 19 pollos hasta la edad de volar en el estany de Banyoles (Girona) durante la temporada de 2026, la cifra más alta desde que el Consorci de l’Estany empezó a hacer el seguimiento de la especie en 2006 y casi el doble de los 10 pollos que volaron en 2025. El dato, difundido el 2 de septiembre por el Ajuntament de Banyoles, sale de los tres censos que el organismo realiza cada primavera sobre los nidos ocupados.
¿Cuántos nidos hay y dónde están?
Nueve, repartidos en tres puntos del sistema lacustre de Banyoles. Siete se concentran en el estany del Vilar, donde la colonia se formó en 2025; hay uno en el estany de Ca n’Ordis y otro en el entorno del estany de la Cendra y la riera del Vilar. La colonia no se mantuvo sola: dos nidos se cayeron y hubo que reponerlos, y una de las parejas tuvo que cambiar de emplazamiento después de que los temporales de viento de la primavera le destrozaran el suyo. Estas cigüeñas no son una población histórica del lago, sino el resultado de un proyecto de reintroducción de fauna protegida que arrancó en julio de 2006 y cuyas primeras aves —once ejemplares anillados— se soltaron en 2008. «Ha sido un gran éxito», resume Albert Tubert, director del Consorci de l’Estany, que atribuye al proyecto un efecto añadido de sensibilización ambiental.
¿Qué cambió respecto al año pasado, si hay las mismas parejas?
La productividad de cada nido, no el número de adultos. En 2025 y en 2026 el Consorci contó nueve parejas reproductoras, exactamente las mismas; lo que se movió fue cuántos pollos llegó a volar cada una. La división es sencilla y ninguna de las dos fuentes la hace: 1,1 pollos por pareja en 2025 y 2,1 en 2026. El rendimiento por nido se ha doblado en una sola temporada. Esa es la explicación del récord: no han llegado más cigüeñas a Banyoles, sino que las que ya estaban han criado el doble. Frente a los 6 pollos volados en 2019 y los 6 de 2024, los 19 de este año más que triplican la marca de una temporada corriente.
¿Le va igual de bien a la cigüeña blanca en el resto de España?
No, va en dirección contraria. El censo nacional que SEO/BirdLife realizó en la primavera de 2025, dentro del VIII Censo Internacional de la especie, estimó entre 33.500 y 34.000 parejas reproductoras en España: prácticamente la misma cifra que en 2004 (33.217 parejas), pero muy por debajo de las 42.000 calculadas en 2014. Son unas 8.000 parejas menos en once años, en torno a una quinta parte de la población. El retroceso tampoco es uniforme: Extremadura ha perdido más de 2.500 nidos y la ciudad de Cáceres ha pasado de unos 180 nidos a uno o dos activos, mientras Madrid alcanza su máximo histórico con 2.500 parejas y Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco registran cifras nunca antes alcanzadas. Lleida y Zaragoza también suben, en la misma dirección que Banyoles.
¿Por qué cae la población española?
Porque ha desaparecido lo que más la sostenía. SEO/BirdLife señala el cierre de los vertederos como causa principal: durante décadas la basura urbana fue una despensa constante que permitió a miles de cigüeñas dejar de migrar y criar con holgura, y su clausura progresiva ha retirado ese alimento. A ello se suman la intensificación agrícola y la reducción de la ganadería extensiva, que empobrecen los campos donde la especie busca comida; la retirada de nidos de edificios, iglesias y monumentos; la colisión con tendidos eléctricos; y los efectos del cambio climático sobre el calendario de cría. «En un contexto de cambio global, una de nuestras aves más comunes se presenta como un buen indicador de nuestra biodiversidad», afirma Blas Molina, técnico de SEO/BirdLife.
¿Qué sigue sin resolverse?
El sitio donde anidar. El propio Consorci de l’Estany advierte de que la pérdida de arbolado en el entorno del estany del Vilar está reduciendo los emplazamientos disponibles para nuevos nidos, justo en el punto donde se concentran siete de los nueve existentes; a eso se suma que dos nidos se vinieron abajo esta misma temporada. El récord, además, es de un solo año: dos temporadas seguidas al alza no hacen una tendencia en un ave que puede vivir dos décadas, y la población española lleva once años perdiendo parejas. Y las 19 crías de Banyoles se cuentan cuando alcanzan la edad de volar, no cuando sobreviven al primer invierno: el paso migratorio de este verano dejó unas 1.500 cigüeñas cruzando el Pla de l’Estany entre el 1 de agosto y el 15 de septiembre camino de África, y cuántas de las nacidas aquí vuelvan en primavera es una cifra que todavía no existe.
Fuentes
Este artículo se apoya en dos fuentes independientes entre sí:
- Ajuntament de Banyoles y Consorci de l’Estany: «Es consolida la població de cigonya blanca a l’Estany de Banyoles amb un rècord de naixements i supervivència» (2 de septiembre de 2026) (fuente primaria)
- SEO/BirdLife: «Preocupante descenso de la cigüeña blanca en España», resultados del censo nacional de 2025 dentro del VIII Censo Internacional (3 de febrero de 2026) (fuente independiente)