Especies · México
El mexcalpique resurge en 1.200 de las 3.500 hectáreas inundadas del lago de Texcoco, en México
Por Redacción Reporte Plus··Planeta

El mexcalpique, un pez vivíparo endémico de la cuenca de México y catalogado en peligro de extinción, se encuentra ya en cantidades abundantes en más de 1.200 de las 3.500 hectáreas hoy inundadas del Área de Protección de Recursos Naturales Lago de Texcoco, en el estado de México. De esas 1.200 hectáreas, 700 corresponden a la zona conocida como «la X» del aeropuerto que nunca se construyó, junto con las pistas y la torre de control. En el mismo periodo, el conteo de aves migratorias y nativas del área protegida pasó de 250.000 ejemplares en 2025 a más de 290.000 en 2026.
¿Qué es el mexcalpique y por qué había desaparecido del lago?
El mexcalpique (Girardinichthys viviparus) es un pez pequeño y vivíparo que no existe en ningún otro lugar del planeta: es endémico del Valle de México. Durante generaciones fue un alimento común que se extraía del lago de Texcoco; hoy está protegido por la normativa ambiental mexicana y su aprovechamiento está prohibido. Daniel Fonseca Cando, director del Área de Protección de Recursos Naturales Lago de Texcoco, sitúa en 2001 la extirpación completa de la especie dentro del polígono de lo que sería el Nuevo Aeropuerto Internacional de México: la desecación del terreno acabó con ella allí, y sólo sobrevivieron poblaciones muy reducidas en pequeños cuerpos de agua de la región que no fueron drenados.
¿Cómo volvió el pez al terreno del aeropuerto cancelado?
El proyecto aeroportuario se canceló en 2019 y el lago de Texcoco fue decretado área natural protegida en 2022, con 14.030 hectáreas. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) inundó las obras del edificio terminal —la estructura en forma de X que se extiende sobre 100 hectáreas— hasta convertirlas en un cuerpo de agua permanente de hasta seis metros de profundidad, que regula un millón de metros cúbicos y admite hasta dos millones. Hace dos años empezó allí la reintroducción del mexcalpique, con tres liberaciones de un centenar de ejemplares cada una; en febrero de 2025, la Conanp y la Semarnat liberaron otros 200 ejemplares en la Ciénega de San Juan, dentro de la misma área protegida. El material pétreo con el que se rellenó el terreno del aeropuerto funciona ahora como un biofiltro que depura el agua a medida que entra al polígono.
¿Qué dice la vuelta del mexcalpique sobre la calidad del agua?
«Hay una cantidad abundante; ahí en la zona de la X y pistas avientas una atarraya y sacas muchos pececitos», describe Fonseca Cando, que interpreta la presencia del pez como un indicador biológico: si el mexcalpique se reproduce, el agua tiene oxígeno y hay alimento suficiente en el fondo de la cadena trófica. El seguimiento no lo hace sola la Conanp: se monitorea junto con el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM. Su investigador Fernando Córdoba Tapia subraya que el agua turbia de la X tiene buena concentración de oxígeno, y que la turbidez no es un defecto sino la condición normal de los humedales del centro de México, donde la materia orgánica acumulada es la base del proceso ecosistémico. En paralelo se ha disparado la poshi o poxi, la larva de la mosca de la salmuera, que suma millones de individuos y funciona como banco de proteína para las aves que usan el lago en su ruta migratoria.
¿Qué no está resuelto todavía?
Nadie ha publicado cuántos mexcalpiques hay. La cifra que se comunica es superficie de presencia —1.200 hectáreas—, no población: no existe un censo de individuos, y la especie sigue clasificada en peligro de extinción. El hábitat, además, depende de la lluvia: las 3.500 hectáreas con espejo de agua deberían llegar a 5.000 al final de la temporada, pero esa superficie se contrae cuando dejan de llover. Y el objetivo declarado del programa —devolver el ajolote del altiplano (Ambystoma velasci) al lago— sigue en fase de estudios: se trabaja en más de 80 hectáreas de la laguna de Xalapango con monitoreos de agua para comprobar si las condiciones bastan, y Córdoba Tapia insiste en que las reintroducciones no se hacen de un día para otro.
¿Cuál es la cifra que no aparece en los informes?
Puestas una junto a otra, las cifras oficiales dicen algo que ninguna de ellas dice por separado. El mexcalpique ocupa el 34,3 % de toda la superficie inundada del área protegida (1.200 de 3.500 hectáreas), y el 58,3 % de esa área ocupada —700 de 1.200 hectáreas— está sobre la huella del edificio terminal, las pistas y la torre de control. Es decir: el punto más destruido del polígono es hoy el mejor hábitat de la especie que la obra había extirpado. La otra proporción es aún más desigual. Las liberaciones documentadas se cuentan por centenares —tres de unos 100 peces en la X, más 200 en la Ciénega de San Juan—, frente a las 1.200 hectáreas que la especie ocupa ahora. La siguiente fecha que conviene mirar es el final de esta temporada de lluvias, cuando se sabrá si el espejo de agua alcanza las 5.000 hectáreas previstas.
Fuentes
Este artículo se apoya en tres fuentes independientes entre sí:
- Conanp y Semarnat: «ANP Lago de Texcoco se integra a la Red Mundial de Sitios de Demostración Ecohidrológica de la Unesco», 4 de febrero de 2025 (fuente primaria)
- La Jornada: «Pez mexcalpique resurge en el lago de Texcoco», Javier Salinas Cesáreo, 28 de agosto de 2026, p. 26 (fuente independiente)
- Milenio: «Regresa al lago de Texcoco un pez endémico y en riesgo de extinción», Fanny Miranda, 29 de agosto de 2026 (fuente independiente)