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Remesas · América Latina

Las remesas a América Latina crecieron un 132 % en una década: de 72.600 a 168.600 millones de dólares

Por Redacción Reporte Plus··Gente

Terminal de autobuses de Huehuetenango, en Guatemala: filas de buses escolares pintados de colores, vendedores ambulantes y viajeros cruzando la explanada bajo un cielo despejado.
La terminal de buses de Huehuetenango, en el altiplano occidental de Guatemala. Centroamérica fue la subregión que más creció en remesas en 2025, un 20,1 % según el BID. Foto: George Revline / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)

Las remesas que los migrantes enviaron a América Latina y el Caribe pasaron de 72.600 millones de dólares en 2016 a 168.600 millones en 2025, un 132 % más: el mayor crecimiento de cualquier región del mundo en esa década. La cifra procede del informe Sending Money Home 2026, que el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) presentó en Roma el 14 de septiembre de 2026. La región pasó de recibir el 19 % de las remesas mundiales al 23 %.

¿A cuántas personas llega ese dinero?

El informe de la FIDA calcula que 220 millones de migrantes y miembros de diásporas sostienen con sus envíos a 1.100 millones de familiares: aproximadamente una de cada seis personas del planeta está conectada a una remesa, como emisora o como receptora. En todo el mundo, los envíos a países de renta baja y media sumaron 728.600 millones de dólares en 2025, más de cuatro veces la ayuda oficial al desarrollo de ese año y por encima de la inversión extranjera directa que recibieron esos mismos países. Casi uno de cada tres dólares enviados —unos 233.000 millones— acabó en zonas rurales, y el informe estima que las familias receptoras invierten 22.000 millones al año en agricultura y negocios rurales. En 23 países las remesas superan el 10 % del producto interior bruto; en nueve superan el valor total de las exportaciones de bienes y servicios.

¿De dónde salió el récord de 2025?

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lleva su propia contabilidad, construida a partir de los datos oficiales de los bancos centrales y las oficinas de estadística de 23 países, y la cerró en 173.700 millones de dólares para 2025, un 7,3 % más que en 2024. El detalle está muy repartido. Centroamérica creció un 20,1 %, hasta 55.500 millones, con Honduras a la cabeza (27,1 %), seguida de Panamá (20,0 %), Costa Rica (19,6 %), Guatemala (18,7 %), Nicaragua (18,2 %) y El Salvador (17,8 %). El Caribe subió un 10,8 %, con la República Dominicana como principal receptor: 11.900 millones, un 9,3 % más. Sudamérica avanzó un 9,7 %, hasta 35.300 millones, con Paraguay (34,3 %), Ecuador (18,2 %) y Colombia (10,6 %) al alza y Argentina en sentido contrario, un 13,4 % menos. México, el mayor receptor del continente y el segundo del mundo después de la India, recibió 62.500 millones: un 3,9 % menos que en 2024.

¿Quién puso el crecimiento, exactamente?

Ninguno de los dos informes hace esta cuenta, y conviene hacerla. Si la región terminó 2025 en 173.700 millones tras crecer un 7,3 %, había partido de unos 161.900 millones: ganó cerca de 11.800 millones en el año. De esa cantidad, Centroamérica aportó unos 9.300 millones ella sola —casi ocho de cada diez dólares de aumento—, Sudamérica unos 3.100 y el Caribe unos 2.000, mientras México restaba unos 2.500. Es decir: el récord regional de 2025 se alcanzó a pesar del país que recibe el 36 % del total, no gracias a él. Y hay una segunda cifra que ninguno de los dos comenta: la FIDA y el BID miden la misma región y el mismo año y se separan en 5.100 millones de dólares (168.600 frente a 173.700), en torno a un 3 % del total y más de lo que la República Dominicana recibe en cinco meses. La brecha también aparece por países —la FIDA atribuye a México unos 64.400 millones en 2025 y el BID, 62.500—, y ninguno de los dos documentos menciona al otro.

¿Cuánto cuesta enviar el dinero a casa?

Enviar remesas sigue costando dinero, y el canal marca la diferencia. Según el informe de la FIDA, la comisión media fue del 4,6 % en los servicios digitales y del 7,3 % en los que no lo son. Por cada 1.000 dólares enviados, esa brecha son 27 dólares que se quedan por el camino o llegan a la familia. Más de la mitad de las remesas ya empiezan por un canal digital, lo que ha abaratado las transferencias, pero solo el 35 % de los servicios medidos en 2025 eran plenamente digitales en los dos extremos: en muchos corredores el dinero sale de una aplicación y termina cobrándose en efectivo en una ventanilla.

¿Qué no está resuelto?

La dependencia. En Honduras las remesas equivalen ya al 30 % del producto interior bruto, en El Salvador al 28 %, en Nicaragua al 27 %, en Guatemala al 19 % y en Haití al 17 %, y eso convierte cualquier cambio en el mercado laboral estadounidense o en la política migratoria —incluidas las deportaciones— en un riesgo macroeconómico directo. Estados Unidos aplica desde el 1 de enero de 2026 un impuesto del 1 % sobre determinadas remesas; en el primer trimestre del año el BID no detecta todavía un efecto significativo, con la región creciendo un 5,7 % y México un 2,6 %, pero un trimestre es poca prueba y el propio BID advierte que el ritmo de 2025 no se repetirá: aquel salto se financió en parte con ahorros que ya se han gastado y con horas extra que no pueden ampliarse indefinidamente. La FIDA añade el matiz que suele faltar en estas celebraciones: las remesas son flujos privados y no pueden sustituir a la inversión pública, la protección social ni la financiación climática.

Aun con todo eso, el tamaño del cambio es difícil de discutir. Entre 2016 y 2025 el número de emigrantes latinoamericanos creció un 41 %, hasta unos 44 millones, y las remesas que envían a casa, un 132 %. No es solo que haya más migrantes: es que cada uno manda más.

Fuentes

Este artículo se apoya en tres fuentes independientes entre sí:

  1. FIDA: «Remittances nearly doubled in a decade to reach US$729 billion in 2025, new IFAD report finds» — presentación del informe Sending Money Home 2026 (Roma, 14 de septiembre de 2026) (fuente primaria)
  2. Banco Interamericano de Desarrollo: «Remittances to Latin America and the Caribbean Ease After 2025 Surge», por Jeremy Harris y René Maldonado (16 de junio de 2026) (fuente independiente)
  3. Noticias ONU: «Las remesas hacia América Latina se duplicaron en una década y sostienen buena parte de varias economías» (14 de septiembre de 2026) (fuente primaria)